El temor a multas dispara un 30% la petición de cédulas de habitabilidad

La comercialización de sótanos, bajos o entresuelos sin los requisitos de habitabilidad (en su mayoría viejos trasteros o locales comerciales sometidos a obras ilegales para su transformación en viviendas) comenzará a ser sancionada en breve por el Departament de Medi Ambient i Habitatge. La nueva ley de vivienda, cuyo decreto se aprobó el pasado abril, contempla por primera vez la sanción (de 3.000 a 90.000 euros) por este tipo de práctica ilegal prohibida en Catalunya desde 1984. La inminencia de los controles ha disparado las solicitudes de tramitación, que en el 2008 crecieron un 30% en la provincia de Barcelona.

Aunque la Generalitat ha aclarado que las multas solamente llegarán a 90.000 euros en casos extremos, el temor de los propietarios que han comercializado como pisos locales, trasteros o sótanos de almacén ha provocado el masivo intento de lograr las cédulas de habitabilidad en Barcelona y su área metropolitana, donde esta práctica comercial está más afianzada.

El año pasado, el Departament de Medi Ambient i Habitatge recibió un total de 51.000 solicitudes de esta documentación en la provincia de Barcelona, lo que supone un 30% más que el año 2007 cuando fue aprobada la última ley del derecho a la vivienda. De estas peticiones, unas 15.000 no fueron concedidas, la mayoría de ellas porque la administración requirió documentación a los propietarios para corroborar que la vivienda cumplía con los requisitos de habitabilidad. Los propietarios (en su mayoría de sótanos y bajos) nunca contestaron a esa petición ni entregaron los documentos solicitados.

JÓVENES E INMIGRANTES / Las víctimas de esta práctica, como es habitual, suelen ser los más débiles: jóvenes y foráneos. «Son frecuentes los casos de inmigrantes que desconocen las leyes y el idioma, compran un local como piso y no pueden obtener la cédula de habitabilidad. Son casos dramáticos porque están hipotecados y no pueden reagrupar a su familia porque para eso necesitan un piso con cédula», explica José Luis Gallego, jefe del Servei d’Habitabilitat de la Direcció General d’Habitatge.

Sandra Ruiz, una vecina del número 6 de la calle de Salou, en Sants, es una de estas víctimas. Hace dos años compró un piso en una antigua fábrica. A los pocos meses, este comenzó a tener problemas de humedad y Ruiz descubrió deficiencias en la red eléctrica y que, además, el piso no tenía conexión de agua a la calle ni tampoco cédula de habitabilidad. Después de mucho dinero invertido en reparaciones, Ruiz pudo obtener el documento. «Aunque tuve suerte para que me dieran la cédula, todavía no tengo agua porque no tengo el dinero para hacer la conexión. Cada día voy a buscar agua a la fuente para bañarme y limpiar», explica.

Los inquilinos que contratan un local como piso no pueden poner servicios a su nombre y pagan la electricidad y gas a precio de local comercial, más costoso.

La Generalitat aclara que no actuará de oficio y solo multará en caso de que el inquilino o un vecino denuncie las malas condiciones de la vivienda.

FECHA: 28 Agosto 2009

FUENTE: http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/20090828/temor-multas-dispara-peticion-cedulas-habitabilidad/print-211670.shtml

Anuncios

2 comentarios en “El temor a multas dispara un 30% la petición de cédulas de habitabilidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s